lunes, 24 de agosto de 2009

HAPPY GO LUCKY-LA DULCE VIDA


Dirección y guión: Mike Leigh.
País: Reino Unido.
Año: 2008.
Duración: 118 min.
Género: Comedia dramática.
Interpretación: Sally Hawkins Alexis Zegerman (Zoe), Andrea Riseborough (Dawn), Samuel Roukin (Tim),

El robo de una bicicleta, es punto de partida en esta película, donde la protagonista Pauline (Sally Hawkins) sonríe ante este hecho desagradable, y reconoce que es hora de aprender a conducir un auto.
El robo de una bicicleta, tambien es el punto de partida de la clásica del cine Italiano: “el ladrón de bicicletas” en donde al contrario de Poppy, el protagonista Antonio Ricci lo ve como un infortunio, que acarrea la miseria y desesperación al finalizar la segunda guerra mundial, mostrando así, una Italia destrozada, y revelando una sociedad cruel.

Para poppy significa una alternativa para mejorar su vida, a sus treinta años no hace más que disfrutar de la simplicidad de la vida.
Sin tener un tono constante de comedia, la pelicula muestra escenas de humor entre los que destaca una primera clase de flamenco a la que asiste la protagonista, quizá es la escena más cómica de toda la película, por otro lado, la relación que la protagonista llega a tener con el instructor de manejo, es la parte gris de la pelicula, pues este hombre es todo lo contrario a Poppy, es un hombre sin vida social, amargado, que incluso detesta la forma de ser de la protagonista, y utiliza la violencia.

Conforme la película avanza, logras discernir que el estilo de vida desequilibrado de poppy no esconde una falta de madurez, sino que es una opción de vida, una manera de ser feliz, sin tener que llevar una vida similar a la mayoría de las personas.
Considero que la pelicula lleva a cuestionarnos el modo que tenemos de vivir, cuestionarnos si hacemos lo que nos gusta, y dejar siempre atrás las criticas de las personas, vivir y hacer la existencia como mejor te beneficie, y es como seguramente serás felíz.

viernes, 21 de agosto de 2009

La mirada de Charlie (Selon Charlie)

Película de producción francesa, La mirada de Charlie, fue dirigida en 2006 por Nicole García. La historia abarca tres días en una pequeña ciudad de Francia a orillas del mar, siete personajes en busca de sí mismos entrelazan sus vidas y realizan un recuento de sueños inalcanzados y ambiciones perdidas. Siendo Charlie, un pequeño, testigo privilegiado de todas sus acciones y reacciones, ya que es el único que puede ver realmente lo que les ocurre a todos ellos.

Esta compleja e interesante historia, se centra en lo que el pequeño Charlie, puede entender. Éste no sólo observa a su adúltero padre, sino también el comportamiento humano; su inocente mirada se fija en amistades y matrimonios de otra media docena de personajes que, parece, sólo viven para complicar su existencia.

Ambientada en la costa atlántica francesa, el filme toma su tiempo para comenzar el conflicto, pero penetra y examina la forma en que las personas cambian el rumbo de sus vidas y la dificultad que encuentran para tratar de enderezar el camino. Esta es la constante en todas las historias de los protagonistas, hombres maduros que se encuentran extraviados en la mitad de un camino que desearían no haber tomado.

Al inicio la introducción de tantos personajes se siente algo enredada, pero las escenas empiezan a tener coherencia a medida que avanza el filme. Para el momento en que termina, nos quedamos con una impresión perdurable de calidez. La dirección y la actuación son excelentes, ésta es una de esas cintas que disfruto ver por segunda vez, no tanto por entender todos los hilos sueltos, sino para disfrutar de nuevo ciertas escenas.

En el inicio hay un misterioso prólogo, se sitúa una excavación antropológica en un páramo polar, un hombre, Pierre, entra en un estado de conmoción y camina sobre la nieve. Aparentemente se recupera pero renuncia a su carrera como explorador para convertirse en profesor. Mientras tanto, su anterior compañero, Matthieu, se convierte en un famoso científico, y años más tarde regresa a su ciudad natal para participar en un seminario, pero sobre todo para localizar a su amigo. Por su cuenta, Pierre se convirtió en un profesor distante, tan ensimismado que no se da cuenta de la entusiasta relación que su esposa Nora mantiene con un hombre atractivo pero aburrido llamado Serge.

El pequeño Charlie es hijo de Serge y es uno de los estudiantes de Pierre. Es un niño brillante y curioso, involucrado en la relación de su padre, debe mentir a su madre acerca de lo que sucede cuando están con Nora. Por otro lado, un muy poco listo Joss es capturado por robo en allanamiento de morada, mientras el campeón de tenis, Adrien, está en la ciudad para una competencia, pero entra en un estado de shock por el estrés de trabajo.

El mayor Jean-Louis Bertagnat aparece y entrelaza la vida de todos. Simplemente es un policía con una incipiente carrera política. Su vida se complica debido a que pasa demasiado tiempo con su adorable amante cuando debería concentrarse en ser reelegido en el cargo.
Como si no fuera suficiente, para subrayar estas historias está el tema de seminario de Matthieu, quien estudia el descubrimiento de los restos mortales de un hombre al que llama Dirk, quien huyó de casa y murió a 180 millas de ahí dejando una pregunta sin respuesta: ¿por qué huyó? Después del vuelo de Pierre a la exploración en la base polar, lo inunda un miedo a la soledad, y esa característica distintiva de los seres humanos puede observarse en el resto de los personajes de la película.

Charlie observa todo y a través de su mirada pierde la inocencia de la niñez. La película está impregnada de cierto humor, pero también de tristeza, hay algo que comparte con muchos filmes que no terminan con un final feliz pero terminan simplemente con lo único que se puede hacer por el momento.

Fiesta de Bienvenida en la FFyL

Globos color blanco, azul y dorado adornaron las instalaciones de la Facultad de Filosofía y Letras el viernes 21 de Agosto para inaugurar la fiesta de Bienvenida para los estudiantes, tanto los de nuevo ingreso, como los que vuelven de vacaciones.

Es toda una tradición que semestre tras semestre el Consejo Estudiantil a realizado de forma ininterrumpida desde hace más de 10 años. En la gestión actual, se encuentra Guillermo Santiago Arriaga como Consejero Estudiantil, quién junto con cada uno de los integrantes del Consejo Estudiantil, organizaron el evento.

Desde la mañana la FFyL se preparaba para momentos amenos y gratos; los estudiantes, como si de un sexto sentido se tratara, se quedaban en la explanada para esperar el inicio del festejo, apesar de que todavía no había indicios de la celebración.

Al rededor de las 12:00 pm comenzó formalmente el evento. Guillermo Santiago abrió el evento con un discurso, en donde rescató la importancia de la defensa de la Educación Pública, las medidas de prevención necesarias que están vigentes en Consejo Estudiantil en todo momento ante la epidemia del virus de la influenza, la necesidad de buscar juntos nuevos caminos para salir de la crisis económica en la que estamos inmersos y por supuesto, finalizó con un "sean todos ustedes bienvenidos".

Alrededor de 900 estudiantes pudieron participar de esta fiesta de bienvenida, en donde hubo comida, refrescos, el famoso juego de las bodas, fotos con el unicornio, pastel, dulces y karaoke, todo esto de manera gratuita para el estudiante.

La Reina de la FFyL, Jimena Sánchez, aprovechó la ocasión para mencionar que acciones como las que realiza el Consejo Estudiantil al promocionar en todo momento la campaña de reciclaje, son acciones que necesitan de un fuerte liderazgo en nuestra universidad, pues hoy en día esos temas son los más mencionados, y sin embargo, los menos asistidos.

Para el turno de la noche, el evento de Bienvenida comenzó a las 5:00 pm y como un plus, se entregaron 3 Constancias de Amigo del Reciclaje, en donde se reconoció a aquellas personas que participaron de la campaña de reciclaje y entregaron, de manera sobresaliente, una cantidad de material de reciclaje que ayudará a presenvar nuestro medio ambiente.

Cabe mencionar que el equipo de Wu-Shu hizo aportaciones excelentes, ya que realizaron dos presentaciones, una en la mañana y otra en la noche, y a tono de broma decían al final del evento "no solo fue un éxito, sino que todos salimos ilesos".

Al preguntarle a Erika Flor Escalona Ontiveros, participante del Consejo Estudiantil como coordinadora de Asuntos Académicos, acerca de la relevancia de la fiesta de bienvenida en la problemática de la apatía que existe en la participación ciudadana en la sociedad actual, respondió: "Esta es una oportunidad perfecta no solo para convivir con todos nuestros compañeros, sino para demostrar que ante todo, somos un equipo, somos afines a un mismo sentir y que podemos responder al llamado de proyectos de gran envergadura. Decir que damos la bienvenida a los estudiantes, es decir que estamos dando la bienvenida a nuevas ideas, experiencias y sobre todo, a la diversidad. Porque si de algo trato esta bienvenida, es de que todos somos uno, a pesar de ser tan diferentes."

miércoles, 19 de agosto de 2009

La Casa de los Títeres

¡Imagina. . .crea. . .educa. . . y harás al mundo feliz! Bien pudo haber sido este el mandato divino recibido por los fundadores de ““La Casa de los Títeres””, dedicados desde hace ya 15 años a tan extraordinario arte. Se sitúa en el centro de la ciudad de Monterrey, N. L, sobre la calle Padre Raymundo Jardón número 910. En ella se ofrece a propios y a extraños, a grandes y a chicos un espectáculo ciertamente mágico, místico, artístico y entretenido, pero sobretodo educativo.


“La Casa de los Títeres” ocupa una vieja casona precisamente en el barrio antiguo de la ciudad, sobre una estrecha calle, visitada por curiosos del arte y de las antigüedades. En ella es posible imaginar, crear, aprender, jugar, viajar a extraños lugares, conocer personas interesantes, desde luego cantar y bailar también.


Desde el arribo al lugar se percibe un aroma especial. . .en la entrada el simple olor a viejo te invita, te transporta en directo y sin escalas a otro mundo.

Atrapada por la ilusión, entusiasmada por descubrir para mi pequeña de 6 años ese “otro mundo”, el pasado domingo a las 4:30 de la tarde, juntas apresuramos el paso para integrarnos al grupo que guiaba en esa ocasión la coordinadora de “La Casa de los Títeres”, Angélica Coronado, quien sugiriendo calma y sigilo se encargaba de presentar al público a los anfitriones: la imaginación y la creatividad.

En un área bastante reducida, empequeñecida ante un grupo de aproximadamente 40 personas, cuatro pequeñas salas en el museo abrazan la historia, el arte y la cultura entre magia y misterio, sin embargo, mientras suceden imágenes milenarias, la atención del espectador se encapsula, ignorando tiempo y espacio e inclusive cualquier incomodidad.
De forma inaudita, en esas salitas se exhiben temporalmente más de setecientos muñecos fabricados con todo tipo de materiales, inclusive l de re-uso; se muestran diferentes épocas, distintos lugares del mundo y variadas técnicas de manipulación. En ellas se guía al público a través de la milenaria historia de títeres refiriéndola simultánea al origen del hombre e identificando sus distintos usos.


Algunos tienen nombres graciosos como “Pisinguina Orejona Quijada de Burro”, el títere más pequeño de la exhibición; otros, también interesantes como “Orlando” imponente soldado en la lucha entre moros y cristianos.

Aparecen títeres acuáticos, de singular atractivo, por la destreza requerida para su manejo y por su origen, creados por vietnamitas para espantar a los pájaros de sus cultivos de arroz.
No podía faltar el origen del teatro guiñol, sorprendiendo a muchos que “Guiñol” ni fue técnica, ni fue material, ni un tipo de teatro, sino el nombre de un títere francés de guante, cuyo nombre se adoptó para identificar ese tipo de representaciones.

Los tipos de manipulación fueron claramente explicados; de manera ilustrativa, con la participación de uno de los asistentes quien aceptó ser “manipulado”, actuó como títere mientras la guía tomaba su cabeza y sus manos moviéndolo armónicamente para figurar un muñeco gigante, explicando así una de las técnicas empleadas, llamada Bunraku.

En una segunda sala, los muñecos muestran en detalle las creaciones artísticas mexicanas, expuestas para deleite de visitantes y quizás para orgullo de los regiomontanos. Entre dos salas se encuentra un estrecho y corto pasillo adecuado también como sala, en donde se reflejan títeres de sombra, interesantes como todo lo demás.

La sala de reciclaje luce divertidísima; muñecos fabricados de materiales inimaginables: viejos trapeadores, regaderas, molinetes, coladores, maletas, en fin, hasta calcetines y medias rotas. Es de destacarse en este espacio como con tanta naturalidad se va inculcando en las personas la disciplina del reciclaje, método de consecuencias ecológicas trascendentales y por tanto importantes en el desarrollo del ser humano.

De manera sorprendente y sin querer queriendo, los chiquitines interactuaban con la guía espontáneamente, sin inhibición alguna, interesados en el arte, en la destreza, en la gracia, en el misterio de aquellos muñecos hasta entonces inanimados.
Luego, una escalera metálica en el patio central nos llevó al Teatro, un auditorio rectangular con bancas de madera alargadas, con un cupo aproximado de 60 a 70 personas.
Como herramienta didáctica muy singular, la lección abarcaba ahora el tema de valores que igualmente se inculcan en el Teatro de los títeres; valores como el respeto y la cooperación integrando una cultura que deberíamos asimilar desde pequeños.

Más tarde, muñecos de trapo, hilos, varillas, según se trate, cobran vida y humanizan el mundo fantástico en el que ya nos encontrábamos en punto de las 5:00 de la tarde.
Asi, de un momento a otro y sin notarlo, olvidamos los simples muñecos, para enfrentarnos a personajes humanizados, representando situaciones cotidianas, inquietudes propias de hombres, mujeres y niños; sus temores nos asustan, su algarabía nos contagia.
En esa forma humanizada, los títeres logran transmitirnos sensaciones, pensamientos y conocimientos de manera sutil; prácticos para el aprendizaje o quizás para la reflexión, mínimo para simple distracción o entretenimiento, lo que vuelve asombrosa su utilidad didáctica; con ella los títeres en su mundo fantástico procuran al individuo elementos académicos, sean científicos, quizás históricos o tal vez literarios, todos relevantes.

En esta ocasión, el tema de la función teatral fue la astronomía: los planetas, los astros, los movimientos de rotación y de traslación, la actualización en la investigación científica, etc. El título de la obra fue “Odisea en el espacio sideral”. Manejado durante aproximadamente 50 minutos, por graciosos muñecos, con fluidez y simpatía; entre risas y carcajadas de grandes y de pequeños, sin siquiera percibirlo recibieron y seguramente impregnarlo en su inconsciente información proporcionada.

Además de la utilidad didáctica, existe la formativa, derivada de la pretensión de los fundadores de “La Casa de los Títeres” de acercar a los niños también a la literatura clásica y de procurar en los adultos además de momentos de esparcimiento, dignas oportunidades para reflexionar sobre el acontecer social y político.

Para cerrar con broche de oro, el taller de manipulación en el que participó el público asistente, les permitiéndoles ocupar por breves momentos el lugar del titiritero, sin el cual la fantasía, la diversión, el aprendizaje a través de títeres, no habría sido posible.
Lo expuesto nos permite comprender la afirmación de José Martí, en el sentido de que los títeres sirven para lo mismo que la pintura, la música, la escultura, la danza: para ejecutar el verbo humanar. Qué quiso decir? Humanar significa hacer a uno humano, familiar y afable, que falta nos hace en estos tiempos de crisis principalmente de valores, los que debemos rescatar urgentemente, antes de que nos consolidemos como títeres sin voluntad, insensibles, inhumanos. Alimentemos pues el alma, el espíritu y el intelecto, el nuestro y el de de nuestros hijos, procurando dignificarnos como personas y como sociedad.
Una buena oportunidad para lograrlo la brinda “La Casa de los Títeres” a través de sus exposiciones temporales de Lunes a Viernes de 9:00 A.M. a 1:00 P.M. y de 2:00 P.M. a 6:00 P.M., con un costo para el museo de $30.00 pesos. La función teatral se realiza todos los domingos a las 5 de la tarde, entrada general 50 pesos.
Una lección histórica, cultural, artística, ecológica, ética, a veces científica, a veces literaria, ¡por $50.00 pesos, bien vale la pena!
Por Adriana del Carmen García Treviño

martes, 18 de agosto de 2009

La Cultura en el Deporte

Existen dos vertientes en las que el deporte es interpretado por la sociedad como oportunidad que ofrece como un espacio de cultura, como una actividad complementaria y conveniente en la formación de las personas.

La primer vertiente es en la que los individuos a través del deporte, logran desarrollarse física y psicológicamente; lo que favorece al desarrollo social. En la medida en que las personas ocupan su espacio de ocio en una actividad que le ayuda a su desarrollo, el objetivo de la política cultural se ve cumplido. Esta vertiente es también una aliada del gobierno para impulsar a los jóvenes a dejar vicios y fomentar una vida sana.

La segunda vertiente, es la que la sociedad ha transformado como un espectáculo. La vinculación es pasiva, contempla el deporte que otros realizan como un espectáculo, un entretenimiento para llenar el espacio.

Debo decir que en cuanto a mi desarrollo físico y psicológico, el único deporte que practico es ir al gimnasio al menos tres veces por semana. Esto me hace formar parte de la segunda vertiente, y aunque no soy fiel seguidora de ningún deporte en particular; disfruto del béisbol, básquetbol, patinaje sobre hielo, hockey, fútbol americano y fútbol soccer, en ese orden.

El béisbol es uno de los deportes más completos para mi gusto. Para algunos es un deporte muy tedioso, ya que los juegos pueden llegar a durar cuatro o cinco horas. Sin embargo, para mí es un deporte maravilloso, especialmente si los ejecutores son profesionistas talentosos y para talento en el béisbol, gracias al apoyo del gobierno, la estructura mejor fundada es la de Estados Unidos de América. Dicho esto, quiero compartir mi experiencia en un juego de grandes ligas, en el que tuvieron duelo los Dodgers de Los Angeles y los Bravos de Atlanta.

Realicé un viaje con mi familia a la ciudad de Los Angeles, CA con el objetivo de ser parte de la euforia que se vive en un estadio de ligas mayores. La sede fue en el "Dodger Stadium". El día del partido, había fanáticos esperando desde las tres de la tarde, siendo que el partido inicia a las siete con diez. Esto lo supe, cuando fui a recoger los boletos el día del juego, con la anticipación necesaria.

A las seis de la tarde, ya los distintos lotes de estacionamiento estaban por llegar a su máxima capacidad. Antes de llegar a la entrada, se encontraban fans pidiendo boletos, no me acerqué para comprobar si estaban dispuestos a pagarlos o esperaban una obra caritativa.

Una vez adentro del estadio, se veía gente entusiasmada portando el jersey y la gorra de su equipo favorito. Había un movimiento impresionante, y aún así me sorprendió el orden en que se llevaba todo a cabo. Las tiendas de mercancía oficial estaban abarrotadas y yo hice mi contribución, adquiriendo una gorra oficial y una chamarra, la sorpresa fue que por la cantidad invertida me obsequiaron un oso con pelaje de la bandera de Estados Unidos y una pelota de béisbol con promoción del equipo de casa.

Nuevamente la organización y la puntualidad fueron motivo de sorpresa. A pesar que hicieron la presentación de la directiva, de los niños pertenecientes a la institución “Dodgers Kids”, el primer lanzamiento (realizado por la golfista Michelle Wie, que no alcanzó el guante del catcher) y el honor al himno nacional; el juego comenzó con el primer lanzamiento a las siete menos diez.

El juego fue un gran duelo de pitchers, ya que hasta la novena entrada la pizarra mostraba sólo cuatro batazos de hit y cero carreras por parte de ambos equipos. Hubo robo de base, choque de jugadores (primera base contra jardinero derecho), una gran cantidad de foules que codiciaban los fanáticos. Sin embargo, el espectáculo fue controlado por los pitchers, no permitiendo grandes jugadas o batazos de home run. Lo que hizo cumplir el sueño de todo aficionado: el extra inning. En la cual, el bateador designado Kelly Johnson entregó un home run con un hombre en base llevándolos al triunfo.


No puedo dejar de contar sobre la presentación del participante de “American Idol” Danny Noriega, que en la segunda parte de la séptima entrada, cantó “God Bless America”. Muy en el fondo de mi inconsciente se hizo una comparación con el equivalente del béisbol mexicano y rápidamente borré la evidencia mental, supliéndola con la emoción de estar ahí y de haber visitado la tierra de “Mannywood”. El hábitat del jardinero izquierdo de los Dodgers Manny Ramírez, de quien esperaba alguna hazaña beisbolística. Deberé conformarme con haber visto al actor Tom Hanks, de lejos disfrutando del partido en un palco privado.


Al término del partido, los fans seguían comprando mercancía para el juego del siguiente día, aún habiendo sufrido la derrota de la noche. Me impresioné con la gran afición que le profesan a los Dodgers.

Conseguir taxi fue una gran odisea, que tomó una hora aproximadamente. En suma, la experiencia personal ha sido increíble, ya que además del espectáculo deportivo, pude vivir la emoción de los fans locales, inmersa en su cultura deportiva. Pero lo más importante fue la alegría que brillaba en los ojos de mis padres con quien compartí esta inolvidable aventura, la cual deseo repetir en un futuro próximo.

domingo, 16 de agosto de 2009

El Museo del Horno 3


Este museo se encuentra en el interior del Parque Fundidora, es fácil de ubicarlo porque es la chimenea más alta y la entrada estaba a todo público por tratarse de un día festivo a pesar de que los lunes está cerrado.

Consta de tres pisos, en el primero se ubica la historia de la fundidora de acero en Monterrey, se pueden apreciar fotos, documentos, actas de su fundación, instrumentos que utilizaban para el trabajo del mismo, etc., así como exposición de objetos para lo que es utilizado el acero.

Esta es una foto de cuando los primeros trabajadores de la fundidora de acero comenzaron sus labores en 1901.
En el primer piso se encuentran muchas otras fotografías originales como de su contrucción o el trabajo que realizaban en la elaboración del acero que nos muestran la historia del Parque Fundidora en sus años de funcionamiento.


En las siguientes fotografías podemos ver los instrumentos y medios de transporte en la que los trabajadores manejaban el acero recién fundido y forjado que hasta cuesta imaginar que con tan poca seguridad pudieran hacer un trabajo tan peligroso pero bien hecho.
Este es uno de los trenes que quedaron para la exhibición que era impulsado por cadenas desde una central para el traslado de material incandescente desde este horno a otro, pero afuera del edificio hay trenes que eran impulsados por combustible cuando tenían que trasladar pesadas cargas de acero fundido o toneladas de roca para su fundición.
Incluso en la foto que tenía a un costado se podía apreciar a los trabajadores quienes estaban felices posando para la fotografía en un invierno de 1935 justo en este mismo lugar.

En ese entonces, la seguridad era suficiente un overol, botas, guantes y una gorra, aunque para nuestro tiempo es deficiente trabajar sin una ropa hecha de un material más resistente y que aisle el intenso calor que genera el río de acero fundido.

Aún así, los trabajadores no se desanimaban al tener que maniobrar con material peligroso, sólo con que su trabajo quedara listo y que el silbato anunciara la salida para ir con sus familias.
Incluso hay replica del material de seguridad e instrumentos que se usaban en ese tiempo y que permiten que lo uses para tomarte una foto.
Olvidé mencionar que en la entrada del museo también imparten un pequeño taller tanto para niños y adultos en la que aprendes de los minerales extraídos de la tierra y que usos tienen en nuestra vida cotidiana que ni podemos imaginarnos como es que llegan a nuestros objetos ordinarios.
Esta foto fue mi favorita ya que es lo que queda del horno en la que se fundía el acero. Ya no funciona como tal pero fue adaptado para recrearla con un espectáculo en la que primero muestran un video de las personas que laboraron en la fundidora de acero y cual era su experiencia en ese lugar.

Terminado el video, se hace una simulación espectacular de cómo funcionaba terminando con un juego de luces y fuegos danzantes.
Ciertamente son remanentes de lo que quedó de la Fundidora de Acero de Monterrey que cerró al principio de la década de los noventas, pero las historias de las personas que trabajaron aquí nos dan a conocer no solo la manera en como laboraban y trabajaban el acero o como llegaba el material a nuestras vidas, sino como un emblema tan significativo de nuestra ciudad de Monterrey no es algo de lo cual se mencione sólo porque sí, sino el pasado que esconde y como de algo ordinario hay algo extraordinario.