
La Fototeca de Nuevo León fue sede de esta exposición de cuatro miradas regiomontanas. Los artistas que participaron fueron Javier Sánchez García con su "Ventana a la arquitectura vernácula"; Erick Estrada Bellman con "Ferrocarriles"; Aristeo Jiménez con un "Retrato de la vida nocturna" y Roberto Maldonado Espejo "De este lado".
Javier Sánchez nos comparte su mirada de la arquitectura vernácula. En esta colección de 26 fotos encontramos un México en camino hacia la modernidad, sólo que en una etapa muy primaria. Sánchez nos recuerda con sus imágenes los antiguos estilos y materiales de construcción, como el adobe; calles empedradas, simplicidad y sencillez. En blanco y negro se muestran casas de adobe y madera, con arcos grandes en sus puertas, ventanas en forma de triángulo. Se observan bardas bajas, lo que remonta en aquella época que la protección y seguridad era más bien contra la madre naturaleza.

Los Ferrocarriles de Erick Estrada, es una colección de 6 fotos en blanco y negro en las que nos deja ver el progreso que trajo consigo este medio de transporte. En contraste al progreso, encontramos un vagón adaptado como residencia. También vemos unidades sucias y rayadas, lo que denota el descuido habitual de los seres humanos. Nos muestra los cambios de ruta en las vías y ganchos de unión entre vagones, sería interesante conocer el subtexto de este mensaje, entender lo que quiere transmitirnos el artista.
La colección de Aristeo sobre la Vida Nocturna consta de 3 fotografías, también en blanco y negro; éstas nos muestran los efectos del alcohol en una mirada perdida ('92), las actividades comunes de la noche con una bailarina exótica ('91), y mi favorita: en la que se observa un baño rústico, como al estilo vaquero señalado como "Damas" y de donde sale un caballero. En este caso el subtexto es muy claro.
De este lado, por Roberto Maldonado, es un tributo a la cruda realidad que viven los inmigrantes. La colección de 15 fotos son prueba de la fortaleza de la cultura mexicana, sus tradiciones permanecen intactas en cualquier parte del mundo. Observamos altares con flores a la virgen, las mujeres cocinando tamales; aficionados asistiendo al rodeo con sus sombreros vaqueros y sus camionetas pick-up. Aún en las condiciones precarias, calles sin pavimentar y casas de un solo cuarto, la gente logra encontrar un momento para el sano esparcimiento, fumando y tomando una "caguama" bajo la sombra. La felicidad de los niños yace en la simplicidad de su vida y la compañía de un perro.
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